domingo, 8 de enero de 2017

Un 8 de enero...

- de 1297, en la costa mediterránea de Francia, François GRIMALDI, disfrazado de monje, lidera a sus hombres para capturar la fortaleza que protege la Roca de Mónaco, y establece a su familia como jefes de Mónaco. 
El evento es conmemorado en el escudo de armas de Mónaco, donde los partidarios son dos monjes armados con espadas. Retuvo la ciudadela de Mónaco cuatro años y finalmente fue expulsado.
Casado en 1295 con Aurelia del Carretto, el matrimonio no tuvo hijos. Después de su muerte, en 1309, fue sucedido por su primo (e hijastro), Raniero I de Mónaco, Señor de Cagnes. La dinastía permanece.

- de 1914, el Hospital londinense Middlesex, comienza a utilizar el radio (descubierto por los Curie a finales del 1898) para tratar el cáncer


- de 1986,  se crea la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas (AACCE) de España. Entre otras funciones, es la institución que designa la película española que será candidata al Premio Óscar a la mejor película extranjera, y otorga de forma anual los premios del cine español, es decir, los Premios Goya.
Su principal objetivo es impulsar el desarrollo del cine español, tanto dentro de España como a nivel internacional.
 .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
http://mariannavarro.net  . Apoyo escolar. Trabajos Universitarios. Letras. ELE.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.


Autores del s.XX en las lenguas españolas (y premios Nobel de Literatura) nacidos en esta fecha

- de 1896, Manuel ROJAS, escritor argentino-chileno. Fallecido un 11 de marzo de 1973, fue el autor de más de una veintena de libros, que abarcaron cuentos, novelas, poemarios y ensayos.
En 1957 fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura de Chile. 
Autodidacta, Rojas estudió en la escuela solo hasta los 11 años. Empieza a colaborar con los diarios anarquistas La Protesta, de Buenos Aires, y La Batalla, de Santiago, donde escribe crónicas sobre política, educación y sociedad que firmaba a veces con su nombre y otras como Tremalk Naik.
Su primera publicación literaria fue un poema —el soneto El gusano—, que apareció en 1917 en la revista Los Diez, perteneciente al grupo homónimo; cuatro años más tarde, en 1921, a su paso por Mendoza integrando una compañía de teatro, publicó un poemario bajo el nombre de Poéticas en la revista Ideas y Figuras. Al año siguiente obtendrá su primer galardón con su cuento La laguna, que gana el segundo premio en el concurso de la revista bonaerense La Montaña. Su primer libro de cuentos, Hombres del Sur, aparece en 1926. En 1928, año del fallecimiento de su madre y de su boda, sale su segundo libro de cuentos, El delincuente, que incluye el célebre El vaso de leche.
Su primera novela, Lanchas en la bahía, que había escrito en 1930, aparece en 1932. En 1936 publicó su segunda novela, La Ciudad de los Césares, fallece su esposa y se emplea como director de la imprenta de la Universidad de Chile. Años más tarde diría de esta novela (por encontrarla no solo «mala», sino además demasiado ficticia): «El escritor es hijo de su experiencia. Un escritor sin experiencia es un ente inconcebible».
Rojas publicó en 1951 su obra cumbre, Hijo de ladrón, con la que "abre un nuevo rumbo a la novela chilena". Con Mejor que el vino (1958), Sombras contra el muro (1964) y La oscura vida radiante (1971), Hijo de ladrón forma una tetralogía de aprendizaje que tiene como protagonista a Aniceto Hevia.
Escribió luego Pasé por México un día (1965), libro basado en sus lecturas sobre la literatura y la historia mexicana, así como en sus vivencias en este país en 1962.
 En 1969 fue invitado a Israel y ese mismo año publicó sus impresiones de dicho país en el libro Viaje al país de los profetas.
En 1969 empezó a escribir lo que sería su última novela: La oscura vida radiante, la cual fue publicada en Buenos Aires en 1971. Por su contenido, la dictadura de Pinochet impidió que esta obra fuera editada en Chile, lo que sólo se hizo más de diez años después, en 1982.
Rojas murió en Santiago de Chile a los 77 años de edad.

¿Cómo y por qué llegué hasta allí? Por los mismos motivos por los que he llegado a tantas partes. Es una historia larga y, lo que es peor, confusa. La culpa es mía: nunca he podido pensar como pudiera hacerlo un metro, línea tras línea, centímetro tras centímetro, hasta llegar a ciento o a mil; y mi memoria no es mucho mejor: salta de un hecho a otro y toma a veces los que aparecen primero, volviendo sobre sus pasos sólo cuando los otros, más perezosos o más densos, empiezan a surgir a su vez desde el fondo de la vida pasada. Creo que, primero o después, estuve preso. Nada importante, por supuesto: asalto a una joyería, a una joyería cuya existencia y situación ignoraba e ignoro aún. Tuve, según perece, cómplices, a los que tampoco conocí y cuyos nombres o apodos supe tanto como ellos los míos; la única que supo algo fue la policía, aunque no con mucha seguridad. Muchos días de cárcel y muchas noches durmiendo sobre el suelo de cemento, sin una frazada; como consecuencia, pulmonía; después, tos, una tos que brotaba de alguna parte del pulmón herido. Al ser dado de alta y puesto en libertad, salvado de la muerte y de la justicia, la ropa, arrugada y manchada de pintura, colgaba de mí como de un clavo. ¿Qué hacer? No era mucho lo que podía hacer; a lo sumo, morir; pero no es fácil morir. No podía pensar en trabajar ––me habría caído de la escalera–– y menos podía pensar en robar: el pulmón herido me impedía respirar profundamente. Tampoco era fácil vivir.
(Primeras líneas de 'Hijo de ladrón').

- de  1900, Alfredo ESPINO, poeta salvadoreño. Citado en el aniversario de su prematuro fallecimiento (a los 28 años), un 24 de mayo, de padres profesores y poetas, creció en un hogar que respiraba poesía y amor al arte.
Los últimos años de su vida se volvieron muy adversos; la negativa de sus padres para consentir su casamiento con ciertas jóvenes lo condujo a constantes desequilibrios emocionales y amorosos. Para mitigarlos, se entregó a largos ratos de bohemia, en bares y burdeles de la capital del país.
Fue durante una de estas crisis alcohólicas que él mismo puso fin a su vida, en la madrugada del 24 de mayo de 1928 en la ciudad de San Salvador. Su único libro, Jícaras tristes, una recopilación de 96 poemas —publicado póstumamente con la colaboración de varios amigos y prologada con un texto esclarecedor de Alberto Masferrer—, es considerado como un poemario nacional por sus contemporáneos.

¡Los he visto tan tristes, que me cuesta pensar
cómo siendo tan tristes, nunca puedan llorar!...
Y siempre son así: ya sea que la tarde
los bese con sus besos de suaves arreboles,
o que la noche clara los mire con sus soles,
o que la fronda alegre con su sombra los guantes...
Ya ascendiendo la cuesta que lleva al caserío,
entre glaucas hileras de cafetos en flor...
o mirando la aguas de algún murmurador
arroyuelo que corre bajo un bosque sombrío...
¿Que tendrán esos ojos que siempre están soñando
y siempre están abiertos?...
¡Siempre húmedos y vagos y sombríos e inciertos,
cual si siempre estuviesen en silencio implorando!
(Fragmento de 'Los ojos de los bueyes')
- de  1933, Juan MARSÉ, escritor español. Citado en los comentarios sobre sus obras "El amante bilingüe""Si te dicen que caí", es un novelista español de la llamada Generación de los 50, concretamente de la denominada Escuela de Barcelona, corriente que involucra a sus amigos: Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, Juan García Hortelano, Manuel Vázquez Montalbán, Juan Goytisolo, Terenci Moix y Eduardo Mendoza.
 En 1959 obtuvo su primer premio literario, el Sésamo de cuentos, por su relato Nada para morir y dos años más tarde publicó su primera novela, Encerrados con un solo juguete.
Viaja a París ese mismo año donde ejerce diferentes oficios hasta su vuelta a Barcelona, donde publica, en 1962, Esta cara de la luna, hoy repudiada por el autor y desterrada del catálogo de sus Obras Completas.
 En 1970 aparece su excelente novela La oscura historia de la prima Montse, donde encontramos las claves del universo literario que ha seguido cultivando hasta el presente.
Durante los años 1988-89, publicó quincenalmente un serial en el diario El País bajo el título Aventuras del capitán Blay.
La década de los 90 supone la consagración definitiva del escritor barcelonés. En 1990 recibe Premio Ateneo de Sevilla por El amante bilingüe; y en 1994 le conceden el Premio de la Crítica por El embrujo de Shanghai.
Varias de sus novelas han sido adaptadas al cine y al teatro, como Últimas tardes con Teresa, Si te dicen que caí, La muchacha de las bragas de oro y El amante bilingüe, entre otras. Recibió el Premio Cervantes 2008.

Cuaderno1 
EL DÍA QUE NORMA ME ABANDONÓ
Una tarde lluviosa del mes de noviembre de 1975, al regresar a casa de forma imprevista, encontré ami mujer en la cama con otro hombre. Recuerdo que al abrir la puerta del dormitorio, lo primero quevi fue a mí mismo abriendo la puerta del dormitorio; todavía hoy, diez años después de lo ocurrido,cuando ya no soy más que una sombra del que fui, cada vez que entro desprevenido en ese dormitorio,el espejo del armario me devuelve puntualmente aquella trémula imagen de la desolación, aquel viejo fantasma que labró mi ruina: un hombre empapado por la lluvia en el umbral de su inmediata destrucción, anonadado por los celos y por la certeza de haberlo perdido todo, incluso la propia estima. 
Para guardar memoria de esa desdicha, para hurgar en una herida que aún no se ha cerrado, voy a transcribir en este cuaderno lo ocurrido aquella tarde. Un dormitorio pequeño, íntimo. Cama baja con las sábanas revueltas. Ya he hablado de mí mismo reflejado en el espejo, al entrar. Norma se ha refugiado en el cuarto de baño, cerrando la puerta por dentro. Lo segundo que veo es la caja de betún sobre la moqueta gris y el tipo casi desnudo sentado al borde de la cama y frotando diestramente con el cepillo un par de mis mejores zapatos. Lo único que lleva puesto es un sobado chaleco negro de limpiabotas. Tiene las piernas peludas y poderosas. Surcos profundos le marcan la cara.
—¿Qué diablos hace usted con mis zapatos? —pregunto estúpidamente. 
El hombre no sabe qué hacer ni qué decir. Masculla con acento charnego:
—Pues ya lo ve uzté... 
En realidad, yo tampoco sé cómo afrontar la situación.
—Es indignante, oiga. Es la hostia.
—Sí, sí que lo es...
—Es absurdo, es idiota.
Parado al pie de la cama, mientras se forma un charquito de agua alrededor de mis pies, observo al desconocido que sigue frotando mis zapatos y le digo:
—Y ahora qué.
—M’aburría y me he disho: vamos a entretenernos un ratillo lustrando zapatos...
—Ya lo veo. (Inicio de 'El amante bilingüe')

 Fallecieron en esta fecha
- de 1971, Armando DISCÉPOLO,  fue un destacado director teatral y dramaturgo argentino, creador del grotesco criollo y autor de varias obras clásicas del teatro argentino como Stéfano (1928), Mustafá, El organito (1970) y Babilonia (1987), entre otras. El conocido poeta y compositor de tango, Enrique Santos Discépolo, era su hermano. Cuando contaba con 18 años, José Podestá, director de una de las principales compañías de teatro de la Argentina, estrenó una obra suya, Entre el hierro (1989), con gran éxito. Desde entonces Discépolo escribió continuamente estrenando una obra tras otra.
Sus piezas se caracterizan por el pesimismo y un clima depresivo, que se hace más denso a causa del uso de una comicidad grotesca. Sus personajes son pobres y miserables, muchas veces inmigrantes, aplastados por una realidad social asfixiante. En conjunto, Discépolo creó un estilo propio, llamado "grotesco criollo", que desde entonces se afianzó como uno de los principales estilos creativos del teatro y del cine argentinos, y del espectáculo dramático en general.
Representación de 'Mustafá':


- de 1982, Álvaro YUNQUE, escritor argentino nacido un 20 de junio de 1889 como Arístides Gandolfi Herrero, figura representativa de las letras argentinas a partir de la década del 20, cuando comenzó a colaborar en revistas de la época y publicó sus primeros libros.
Cuentista, dramaturgo, historiador, ensayista y preponderantemente poeta, como a él le gustaba autodenominarse, su obra literaria abarca más de cincuenta títulos publicados y otros tantos inéditos.
Encabezó, junto con Leónidas Barletta, Elías Castelnuovo, César Tiempo y Roberto Mariani, entre otros, el grupo de los denominados escritores sociales, integrando con ellos el Grupo de Boedo.
En 1945 dirigió el semanario El patriota, lo que le valió la cárcel y el exilio durante el gobierno de Edelmiro J. Farrel.
En 1960 fue designado miembro numerario de la Academia Porteña del Lunfardo.
En 1975, obtuvo el premio Aníbal Ponce de la Sociedad Argentina de Escritores por su obra Aníbal Ponce o los Deberes de la Inteligencia.
En 1977, la dictadura militar prohibió y quemó sus libros. No obstante, en 1979 la SADE le otorgó el Gran Premio de Honor.
Entre sus obras: Ta-te-ti. Antología poética (1924-1949) (1949),Poesía gauchesca y nativista rioplatense (selección y notas) (1952), Calfucura. La conquista de las pampas (1956), Bichofeo; muchachos pobres (1957), Los muchachos del sur (1957), La barra de siete ombúes (1959), Breve historia de los argentinos (1960) y Ondulante y diverso (1967).

¡Ah, el espectáculo de las vidrieras
con ese algo felino de la mujer coqueta!
¿No piensas que el hambriento pueda ante ti pararse
Tú, vidriera que exhibes deliciosos manjares?
¿Ni tú que exhibes ropas calentitas de abrigo
Piensas que un hombre pueda contemplarte con frío?
Vidrieras malvadas,
Sois hembras sin espíritu, sólo sois lindas caras
Con eso de la hembra que provoca
Para dejar deseos tras sí, deseos que odia.
Vidrieras malignas, cuántas veces
Me mostrasteis un libro, y aunque ansiaba leerle,
Por no haber el dinero que exigíais -¡mancebas! ­
Me alejé de vosotras.
Mas me alejé con algo... ¡no sé!... ¿sombrío, turbio?
Que violaba el sagrado de "lo mío y lo tuyo".
¡Cristal de vidriera, me viene por instinto
Este impulso que siento de partiros!
('Las vidrieras' y otros poemas)
- de  1990, Jaime GIL DE BIEDMA, poeta español. Citado en la fecha de su nacimiento, un 13 de noviembre, fue uno de los autores más importantes de la Generación del 50. Su poesía evoluciona desde los primeros poemas intimistas de Las afueras al compromiso social de Compañeros de viaje. Al mismo tiempo es una poesía que evita constantemente el surrealismo y busca la contemporaneidad y la racionalidad a toda costa a través de un lenguaje coloquial, si bien desnudo de toda referencia innecesaria. En 1959 publica Compañeros de viaje, que juntamente con Moralidades (1966) integra la parte más social de su poesía, con piezas llenas de denuncia política y social. En 1965 aparece A favor de Venus, una colección de poemas de amor impregnados de erotismo, y en 1968, por último, publica Poemas póstumos. A partir de entonces Biedma publicará diversos poemas en revistas literarias, así como unas memorias: Diario de un artista seriamente enfermo. En 1974, Biedma padeció una crisis que le lleva a dejar la vida literaria y se recluye en un férreo nihilismo. Fracasaron sus esfuerzos por sobrevivir a la apatía del conformismo burgués del que no conseguía escapar. Esto le condujo a abandonar prácticamente su producción literaria hasta su muerte por SIDA.
Diciembre es esta imagen
de la lluvia cayendo con rumor de tren,
con un olor difuso a carbonilla y campo.
Diciembre es un jardín, es una plaza
hundida en la ciudad,
al final de una noche,
y la visión en fuga de unos soportales. 

Y los ojos inmensos
—tizones agrandados—
en la cara morena de una cría
temblando igual que un gorrión mojado.
En la mano sostiene unos zapatos rojos,
elegantes, flamantes como un pájaro exótico. 

El cielo es negro y gris
y rosa en sus extremos,
la luz de las farolas un resto amarillento.
Bajo un golpe de lluvia, llorando, yo atravieso,
innoble como un trapo, mojado hasta los cuernos. 
('Del año malo')

- de  1996, Carmen CONDE, poetisa española citada un 15 de agosto , fecha de su nacimiento en el 1907.
En 1931 fundó, junto con Antonio Oliver Belmás, la primera Universidad Popular de Cartagena. Fue la primera académica de número de la Real Academia Española; pronunció su discurso de entrada en 1979. Ella publica en 1927 en Ley: (entregas de capricho), y en 1928 en Obra en marcha: diario poético, las minoritarias revistas de Juan Ramón Jiménez.  En 1929 escribe Brocal, y en 1934 publicó Júbilos, prologado por Gabriela Mistral. Los años de la década de 1940 publica algunas de sus obras poéticas más importantes: Ansia de la Gracia, Mujer sin Edén... En el año 1978 es elegida académica de número de la Real Academia de la Lengua, ocupando el sillón "k".
A partir del año 1982 y a pesar de la continuidad en su labor creadora, comienzan a manifestársele los primeros síntomas del Alzheimer. Aun así, no deja de conceder entrevistas, participar en programas de radio, etc. Incluso en 1987 recibe el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por Canciones de nana y desvelo.
Es importante su labor en la literatura infantil y juvenil (como dramaturga, poeta y narradora); fue una pionera en este campo al estrenar obras de teatro infantiles en TVE, la radio y dirigir revistas para niños.
En los últimos años de su vida, entre 1992 y 1996, vivía en una residencia en Majadahonda (Madrid, España). En septiembre de 1992 redacta su testamento legando al Ayuntamiento de Cartagena, su ciudad natal, la totalidad de su obra literaria y la de su marido, el poeta Antonio Oliver Belmás.
 Entre sus últimas obras:  Memoria puesta en olvido (antología personal) (1987), Júbilos (1990), Al encuentro de Santa Teresa (1979), Brocal y poemas a María (1984), Cráter (1985), Antología poética (1985), Canciones de nana y desvelo (1991) y Poesía de jóvenes españoles (1997).

¡No los deshojéis, cañones; no los tricéis, ametralladoras, bombas grandísimas que caéis del cielo hondo y que parecéis dones de las nubes anchas, no rompáis los cuerpecitos de los niños!
¿No siente el plomo piedad de estos hombros de leche rosada, de estas sangrecitas dulces, de estas pieles de labios? ¿Ningún aviador enemigo tiene niñitos que levanten sus manos al viento de las hélices?
No. El enemigo no parece padre, y acaso es huérfano también. Por eso los niños se quiebran en tajos humeantes, y hay por los jardines cabelleras de musgos, rodillas con seda rasgada; suelto todo entre los árboles quebrados, con duelo sostenido de gritos que ayer eran cometas y hoy son pobres encías partidas que ya no gustarán mazorcas ni pezones frescos de madres enamoradas...
 ( Fragmento de A LOS NIÑOS MUERTOS POR LA GUERRA, en "Mientras los hombres mueren, 1936-1939")

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te ha parecido?