miércoles, 21 de diciembre de 2016

Un 21 de diciembre...


se inicia el SOLSTICIO de invierno (en el hemisferio norte) y solsticio de verano (en el hemisferio sur), es decir, la noche más larga del año en la mitad Norte de la Tierra -dividida por el Ecuador- y la más corta en el hemisferio Sur.
En el solsticio de diciembre, en especial en las culturas romana y celta, se festejaba el regreso del Sol. A partir de esta fecha los días empezaban a alargarse. Esto se atribuía a un triunfo del Sol sobre las tinieblas, que se celebraba con fogatas ( de ahí las hogueras de San Juan en el solsticio de verano del hemisferio Norte).
 Posteriormente la Iglesia Católica decidió situar en una fecha cercana, el 25 de diciembre, la Natividad de Jesucristo, otorgándole el mismo carácter simbólico de renacer de la esperanza y de la luz en el mundo y corrigiendo así al mismo tiempo el significado de la festividad pagana previa, denominada Sol Invictus.

- de 1947, nace el maestro PACO DE LUCÍA, guitarrista español de reconocimiento universal. Falleció inesperadamente el 25 de febrero de 2014.
  .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
http://mariannavarro.net . Apoyo escolar. Trabajos Universitarios. Letras. ELE.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.


Autores del s.XX en las lenguas españolas (y premios Nobel de Literatura) nacidos en esta fecha

- de 1921, Augusto MONTERROSO, escritor hondureño fallecido un 7 de febrero de 2003, que adoptó la nacionalidad  guatemalteca.
Narrador y ensayista, conocido por sus relatos breves, empezó a publicar sus textos a partir de 1959, año en que se publicó la primera edición de Obras completas (y otros cuentos), conjunto de incisivas narraciones donde comienzan a notarse los rasgos fundamentales de su narrativa: una prosa concisa, breve, aparentemente sencilla que sin embargo está llena de referencias cultas, así como un magistral manejo de la parodia, la caricatura, y el humor negro.
Entre sus libros destacan además: La oveja negra y demás fábulas (1969), Movimiento perpetuo (1972), la novela Lo demás es silencio (1978); Viaje al centro de la fábula (conversaciones, 1981); La palabra mágica (1983) y La letra e: fragmentos de un diario (1987). En 1998 publicó su colección de ensayos La vaca.
Su composición Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí, estaba considerada como el microrrelato más breve de la literatura universal hasta la aparición de El emigrante de Luis Felipe Lomelí.

Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
-Si me matáis -les dijo-, puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después, el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.
(Cuento 'El eclipse')


- de 1933, Héctor GALMÉS, escritor, profesor y traductor uruguayo fallecido un 12 de enero de 1986.
Su primera novela, Necrocosmos, fue publicada en 1971. En 1977 publicó Las calandrias griegas y en 1985 Final de borrador, novelas que junto con la primera conforman una trilogía cuya temas centrales son la imaginación y el declive de las fuerzas creadoras.
Como crítico y ensayista publicó, en la primera mitad de los años 1970, sus trabajos en la revista Maldoror, cuyo consejo de redacción integraba.
 Tradujo del alemán, anotó y preparó ediciones de Fausto (1972) , Las cuitas de Werther (1977) de Goethe y La metamorfosis (1975) de Kafka.
En 1981 reunió sus cuentos en La noche del día menos pensado, en la misma tónica que sus novelas, más la inclusión de elementos fantásticos en algunos de ellos. Hasta entonces, solo había publicado cuentos en algunas antologías colectivas.

Supieron que andaban cerca del Itapebí, porque de vez en cuando oían el rumor de la creciente que comenzaba a ceder luego de dos jornadas sin lluvia. Hombres y cabalgaduras se encontraban extenuados a causa de una marcha sin tregua por los barrizales de los bajíos, al amparo de la niebla persistente. Las brújulas eran ahora tan inútiles como los mapas, guardados en las maletas, y que sólo habían sido examinados por mera curiosidad en Buenos Aires, antes de la salida del tren.
Ninguno sabía con exactitud dónde se hallaban, sino el baqueano que habían conchavado tan pronto cruzaron el río Uruguay con los restos de la fracasada expedición de Juan Smith. Al que capitaneaba el grupo no le inspiraba mayor confianza ese tape de pocas palabras y mirada esquiva; tal vez era un espía. Pero llevaban prisa y no había tiempo de procurarse otro. Era preciso arriesgarse y mantenerse alerta. Los aguardaba una larga marcha antes de poder reunirse con el grueso del ejército rebelde que se concentraba en la frontera norte. Pero el capitán disimuló sus preocupaciones para no desalentar el fervor que mantenía firme la moral de sus hombres. Ya habían tenido bastante con cruzar el río Uruguay acosados por los barcos argentinos. Eran ocho voluntarios, jóvenes, sin experiencia en la guerra, salvo uno que había peleado en la revolución del Quebracho y servía como instructor. En las inmediaciones del Salto, un correligionario les había suministrado las armas: dos escopetas, un máuser y tres pistolas, que con el Colt del capitán, un sable y algunos cuchillos, constituían el reducido arsenal.
(Fragmento de 'El puente romano', cuento)


- de 1951, Manolo TENA.
Fallecido un 4 de abril de 2016, como consecuencia de un cáncer de hígado, fue uno de los artistas referentes de la llamada "movida madrileña" en los ochenta.
En 1988 empezó su carrera en solitario con "Tan raro" mientras continuó componiendo para artistas como Miguel Ríos, Ana Belén, Luz Casal, Rosario Flores, o Ricky Martin.
Con 27 años ya había sufrido una crisis esquizofrénica por el consumo de marihuana, una droga de la que años más tarde descubrió era alérgico. Durante tres décadas deambuló por multitud de centros de rehabilitación, clínicas de desintoxicación y granjas de retiro. Tras años de lucha contra su adicción, en 2015 al presentar el disco "Casualidades" explica en sus entrevistas que está "en recuperación" y se refiere a sí mismo como un "superviviente" que ha tocado la valla por él y por todos los compañeros y amigos que siguieron un camino similar, pero con un destino fatal, Antonio Flores, Antonio Vega, Jesús de la Rosa y Enrique Urquijo.
Entre sus principales creaciones están: Frío, Sangre española, o Tocar Madera.
En 2015 reapareció con un nuevo álbum: "Casualidades" y recibió el Premio Latino de Oro al mejor compositor.
Libros: Canciones (1993) y Ludopoesía (1999).



Fallecieron en esta fecha

- de  2014, Horacio FERRER, poeta, autor y escritor uruguayo. Citado en el día de su nacimiento, un 2 de junio de 1933, vimos que era especialmente famoso por los tangos realizados con Astor Piazzolla, como Balada para un loco y Chiquilín de Bachín. A fines de la década del 50, formó parte una pequeña orquesta de tango como bandoneonista y publicó su primer libro: El Tango: su historia y evolución (1959). En 1964 publica Discepolín, poeta del hombre de Corrientes y Esmeralda y en 1965, Historia sonora del tango. En 1970 escribió el "Libro del Tango. Arte Popular de Buenos Aires". Fue presidente de la Academia Nacional del Tango en la República Argentina.

Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste? Salís de tu casa, por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos. . . Cuando, de repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizón en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Te reís!... Pero sólo vos me ves: porque los maniquíes me guiñan; los semáforos me dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares. ¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita, y te digo...
(Cantado)
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá! 
(Fragmento de "Balada para un loco")

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te ha parecido?